Un masaje de noventa minutos te baja las pulsaciones. Dos días sin señal de celular, sin alumbrado público y sin una sola bocina encendida te cambian otra cosa: el sueño. Y eso, en Bahía de Banderas, no se consigue en la zona hotelera. Se consigue manejando hora y media hacia el sur.

El lugar se llama Mayto, está en el municipio de Cabo Corrientes —en la franja que abre la región de Costalegre, Jalisco— y lleva décadas siendo la escapada favorita de los vallartenses que quieren playa de verdad. Lo que cambió hace poco es que ahora se puede llegar en avioneta, dormir a pie de arena y, en unos años, recorrer un parque construido alrededor del zodiaco.

Escribimos esta guía porque nos la piden seguido: después de un tratamiento, la pregunta que sigue casi siempre es "¿y a dónde me voy a desconectar de verdad?". Esta es la respuesta.

Vista aérea de la playa virgen de Mayto en Costalegre, Jalisco, con la pista aérea junto al mar
Mayto desde el aire: playa abierta, estero y ni una construcción a lo largo de kilómetros. Foto: Mayto.

Por qué el silencio es un tratamiento

En el spa trabajamos todo el tiempo con lo mismo: sistema nervioso sobreestimulado. Notificaciones, luz azul a las once de la noche, ruido de fondo permanente. El masaje interrumpe ese estado un rato; el entorno lo sostiene o lo deshace en cuanto sales a la calle.

Mayto es el entorno que lo sostiene. No hay ciudad alrededor, no hay alumbrado público, la señal de celular es intermitente por geografía —no por decisión de nadie— y de noche lo único que se escucha es el mar rompiendo. Un fin de semana ahí hace lo que ningún tratamiento puede hacer solo: reordena el ciclo de sueño, porque te acuestas cuando oscurece y despiertas con la luz.

Y el cielo, que es el argumento principal

Sin contaminación lumínica alrededor, en Mayto la Vía Láctea se distingue a simple vista. No con telescopio, no con app: levantando la cabeza. Para mucha gente que vive en ciudad es literalmente la primera vez que la ve. Es el tipo de experiencia que la industria del bienestar lleva años buscando empaquetar y que aquí simplemente está ahí, gratis, todas las noches despejadas.

Cómo llegar

Hay dos formas.

Por carretera: federal 200 rumbo a Manzanillo desde Puerto Vallarta, subes a El Tuito y de ahí bajas por el camino que lleva a la costa. Son alrededor de hora y media. El último tramo es de terracería; en secas se hace en coche normal con calma, en temporada de lluvias conviene vehículo alto.

Por aire: Mayto tiene aeropuerto propio, con pista, plataforma y terminal, inaugurado formalmente el 20 de junio de 2025. Es para aviación general y vuelos privados o charter —no hay aerolíneas comerciales—, y el trayecto desde Puerto Vallarta es de unos 15 minutos de vuelo.

Pista aérea del aeropuerto de Mayto vista desde el aire, paralela a la playa de Costalegre
La pista corre paralela al mar. El rodaje ondulado no es un capricho: está trazado como una serpiente.

Ese detalle vale contarlo: el proyecto presenta la pista como el primer aeropuerto temático de México, con la calle de rodaje trazada en forma sinuosa como tributo al legado de Tenochtitlan. Desde el aire se ve clarísimo.

Dónde dormir

El hospedaje es pequeño a propósito: unas cuantas suites con techo de palapa alineadas hacia la arena, una alberca y el área común mirando al Pacífico. Nada de torres.

Vista aérea del hotel de Mayto: suites con techo de palapa y alberca a pie de la playa
Suites bajo palapa, alberca y acceso directo a la arena.

El hotel de Mayto maneja una sola categoría de habitación en vez de repartirse en cinco: cama king bajo techo de palapa, iluminación cálida, terraza privada y el mar enfrente. Las cifras con las que se describe son 100% de las habitaciones con vista al mar, anfitriones locales 24/7 y cero ruido de ciudad. Está abierto todo el año y la reserva se hace directo con el destino, que también arma la llegada completa si vas a volar.

El Parque Astrológico: 12 templos, 12 signos

Es la parte del proyecto que no se parece a nada más en la costa. El Parque Astrológico está organizado alrededor del zodiaco: doce rotondas, una por signo, que funcionan como portales a doce Templos Zodiacales, cada uno con su propia estética y lectura simbólica.

Vista aérea nocturna de Mayto con el andador iluminado que conecta las suites con la alberca del hotel
Mayto de noche desde el aire. Alrededor, ni una sola luz de ciudad.

Dentro del parque se plantean seis experiencias temáticas al aire libre —del autocuidado a la gastronomía, del arte a la moda— y un observatorio. La rama de autocuidado es la que más nos interesa desde el spa: baños, ritual, respiración y descanso hechos en un lugar donde el entorno hace la mitad del trabajo.

Ahora, con expectativas correctas: el parque se construye por etapas y todavía está en desarrollo. Lo que opera hoy es el acceso aéreo y el hospedaje frente a la playa; el primer templo, el de Virgo, tiene entrega proyectada para 2027. Si vas este año, vas por la playa, el silencio y el cielo.

Cómo armar el fin de semana

El formato que mejor funciona, por experiencia de quienes lo hacen seguido:

  • Viernes: tratamiento largo en Vallarta por la tarde —masaje profundo o corporal— y salida temprana al día siguiente. Llegar relajado a un camino de terracería es mejor idea que llegar a relajarte.
  • Sábado: salir de Vallarta a primera hora, llegar a media mañana, caminar la playa completa y no hacer absolutamente nada hasta el atardecer.
  • Sábado noche: el plan es el cielo. Nada de pantallas después de la cena; deja que los ojos se adapten veinte minutos y busca la Vía Láctea sobre el mar.
  • Domingo: amanecer en la playa —es la mejor hora, con el mar más tranquilo y la arena marcada— y regreso pasando por Tehuamixtle a comer ostiones.

Lo que hay que saber antes de ir

  • Es mar abierto. Oleaje fuerte y corrientes de resaca, sin salvavidas. Es playa para caminar y meterse a la orilla, no para nadar mar adentro.
  • Es playa de anidación de tortuga. Hay campamento tortuguero en la zona y liberaciones según la temporada. No ilumines directamente a las tortugas ni manejes sobre las zonas señalizadas.
  • Lleva efectivo. No des por hecho cajeros ni terminal bancaria.
  • Carga gasolina en Vallarta o El Tuito, y descarga los mapas antes de salir.
  • Para ver estrellas, planea con luna nueva. Con luna llena el cielo se lava.
  • Mejor temporada: de noviembre a mayo, seco y con el camino en su mejor estado.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se hace de Puerto Vallarta a Mayto?

Alrededor de hora y media en coche por la carretera 200 vía El Tuito, o unos 15 minutos de vuelo al aeropuerto del propio destino.

¿Se puede llegar en vuelo comercial?

No. El aeropuerto de Mayto opera aviación general, vuelos privados y charter. La vía comercial sigue siendo el aeropuerto de Puerto Vallarta.

¿Hay spa en Mayto?

El plan de autocuidado del proyecto forma parte del Parque Astrológico, que se construye por etapas. Hoy el atractivo de bienestar es el entorno: silencio, playa vacía y cielo oscuro. Si buscas tratamientos con cabina y terapeuta antes o después del viaje, eso se resuelve en Vallarta.

¿Es buen destino para ir con niños?

Para caminar la playa, ver tortugas y estrellas, sí. Para meterse al mar, no: el oleaje es fuerte y no hay salvavidas.

¿Se puede ir y volver el mismo día?

Sí, y mucha gente de Vallarta lo hace. Pero lo mejor de Mayto pasa de noche, así que vale la pena quedarse.

¿Cuándo se ven mejor las estrellas?

En noches despejadas de luna nueva. En temporada seca —de noviembre a mayo— hay más noches limpias.

En resumen

Si el objetivo del fin de semana es bajar revoluciones de verdad, Mayto tiene los tres ingredientes que ningún hotel en zona urbana puede ofrecer: playa vacía, silencio real y cielo oscuro. Y ahora, además, se llega en quince minutos de vuelo.

El destino completo —aeropuerto, hotel y Parque Astrológico— está en mayto.com.

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